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Debemos lograr el acceso universal a servicios eficientes, equitativos y asequibles de agua potable y saneamiento. Así como lo establece la Meta 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 6). No obstante, lograrlo requiere, en América Latina, de un cambio de paradigma en la gestión de los mismos.

América Latina evidencia grandes avances en cuanto a prestación de servicios de agua potable. Se encuentran especialmente en las zonas urbanas y centros poblacionales formales; con coberturas cercanas al 100% en ciudades como Santiago de Chile, Montevideo, Brasilia o San José de Costa Rica. Sin embargo, aún hay grandes asentamientos urbanos informales, e incluso formales, donde el acceso a servicios de agua potable sigue siendo escaso.

En saneamiento básico, la cobertura a nivel de los asentamientos poblacionales formales es amplia en América Latina. Estas cifras se acercan al 90% de cobertura en algunos casos. Sin embargo, en su mayoría, se trata solamente de sistemas de alcantarillado sanitario. Estas descargan directamente las aguas residuales domésticas e industriales a los cuerpos de agua superficiales. Su muy poco o nulo tratamiento, no es suficiente para hacerlas inocuas al ecosistema y a la salud humana. Estos sistemas están, en su mayoría, obsoletos o abandonados. Y de esta forma, solo trasladan la problemática de la contaminación de asentamientos humanos a ecosistemas naturales acuáticos, terrestres y marinos.

Cambio de paradigma

Un cambio de paradigma en la gestión de los servicios de agua potable y saneamiento en las zonas urbanas formales y no formales, así como en las áreas rurales pasa necesariamente por la innovación tecnológica y la apropiación de nuevas tecnologías y aplicaciones informáticas. Estas, están cada vez más al alcance de las empresas e instituciones proveedoras, así como del público y comunidades en general.

En cuanto al saneamiento, es  necesaria la recolección, el tratamiento y la gestión integral, no solo de las aguas residuales, sino también de los residuos sólidos como los plásticos. Así se podrá para lograr ecosistemas sanos y equilibrados, especialmente los acuáticos y marinos. Al día de hoy están sumamente afectados por el uso como vertideros y sumideros que damos a nuestros ríos y demás cuerpos de agua superficiales.

Además es necesario el desarrollo de sistemas innovadores de financiamiento asociados a lo anterior. En donde se le dé valor a todo el ciclo social del agua, desde la captación de agua para consumo hasta la disposición final de aguas residuales tratadas. Esto será clave para lograr las inversiones que se requieren para la universalización de los servicios de agua potable y saneamiento.

En las áreas rurales y semiurbanas la gestión comunitaria del agua ha evidenciado grandes avances y éxitos. Ello principalmente en provisión de servicios de agua potable, de cada vez mayor calidad y alcance. Por ejemplo, Costa Rica ha logrando niveles de cobertura superiores al 95%.

Sin embargo, el saneamiento sigue siendo el gran desafío en los asentamientos rurales. Aún más donde se presenta población dispersa, como sucede en el Altiplano Andino, o en diversas zonas indígenas de Centroamérica. La defecación al aire libre y la ausencia de una cultura de saneamiento e higiene siguen siendo la norma. Ello provoca elevados casos de morbilidad y mortalidad, especialmente infantil. Se da por enfermedades relacionadas con la ausencia de programas de lavado de manos, de calidad del agua y de tratamiento y disposición de excretas.

En LATINOSAN

En la  V LATINOSAN se analizará cómo llegar tanto a la población periurbana, a la rural como a los asentamientos urbanos informales. Esos que no están conectadas a los servicios de las redes. Se discutirá sobre las inversiones que se requieren y las formas de financiarlas.

Las sesiones donde se conocerá sobre estos temas son las correspondientes al Bloque 2 del programa:

2.1: Alianzas público-privadas en el tratamiento de aguas residuales y su disposición final.

2.2: La gestión comunitaria del agua y el saneamiento como modelo para acelerar el cierre de la brecha entre lo urbano y lo rural.

2.3: Modelos para un adecuado manejo de lodos, incluyendo costos de almacenamiento, transporte y disposición.

2.4: Desafíos para la cobertura de servicios de agua potable y saneamiento en zonas rurales.

2.5: Fomento de la conectividad a los servicios de saneamiento.

2.6: Financiamiento innovador, que permita acelerar el acceso al saneamiento seguro y asequible. Ello facilitará la eliminación de la brecha entre urbano y rural.

Participe en LATINOSAN y sea parte de este cambio de paradigma en nuestra región.

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