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La gestión integrada de los recursos hídricos implica:

  • La gestión de los distintos componentes que conforman los ecosistemas y cuencas en relación con el agua.
  • La coordinación de los esfuerzos de las distintas entidades con competencias sobre el recurso a través de planes y políticas nacionales de gestión.

De forma que los distintos componentes que envuelve esta, puedan irse desarrollando articuladamente.

Por muchos años desde que se acuñó esta visión sobre la gestión del agua, los países han desarrollado normativas o han realizado intentos de promulgar nuevas leyes que permitan esta articulación y coordinación, lo cual no siempre ha sido posible. En Costa Rica por 17 años se ha intentado aprobar una legislación que permita integrar y articular las competencias de las más de 20 entidades con competencias sobre el agua, sin embargo no se ha logrado. Otros países como México, Brasil, Bolivia, Honduras, Nicaragua cuentan con leyes de recursos hídricos que incorporan muchos de los elementos de la gestión integrada de los recursos hídricos.

Sin embargo, es en materia de saneamiento donde aún persisten grandes vacíos normativos, y sigue prevaleciendo una visión sectorial del mismo, en donde los temas de:

  • Salud humana.
  • Contaminación de los ecosistemas y la protección de estos.
  • Calidad del agua.
  • Permisos de vertidos.
  • Establecimiento de cánones y tarifas.

Son delegados a distintas entidades

Saneamiento básico

Históricamente estaba enfocado en la eliminación adecuada de las aguas residuales de los centros poblados y zonas rurales, ya sea a través de sistemas de alcantarillados sanitarios o fosas sépticas sin considerar el tratamiento de estas en su reintroducción a los cuerpos de agua. Por tanto se consideraba como eficiente un sistema de tratamiento que recogiera las aguas servidas y las transportara a los cuerpos de agua superficiales que finalmente las transportaban al mar.

Por muchos años, estos sistemas, funcionaron en la medida en que las aguas residuales no sobrepasaban la capacidad de carga orgánica de los ecosistemas pluviales; por lo que estos podían autodepurarlas sin dificultad.

Sin embargo, con el crecimiento de la población y con ella de los centros urbanos y con el desarrollo industrial se ha hecho imposible para los ecosistemas absorber y diluir las aguas residuales depositadas en ellos.

Gestión integrada del ambiente

Con el tiempo se fue comprendiendo la necesidad de:

  • Darle tratamiento, en diverso grado, a las aguas residuales domésticas e industriales y regular el tipo de vertidos y el volumen que se permite depositar en los cuerpos de agua.
  • Tratar los lodos y desechos provenientes de estos procesos de tratamiento y darles distintos usos.

Se comprendió así que el saneamiento era más que la simple disposición de las aguas residuales y se fue comprendiendo la necesidad de realizar una gestión integral del mismo que incluyera tratamiento.

Incorporar la visión de la gestión integrada al saneamiento sigue siendo el gran desafío de los distintos países del continente, incluidos aquellos con mayor infraestructura e inversión, o incluso los que cuentan con políticas y programas para la implementación de la Meta 6.2 de los ODS en materia de Saneamiento.

Pero no solo a nivel institucional la gestión integrada del saneamiento representa un reto, sino también en cuanto a los distintos componentes que conforman esta en el tanto que el saneamiento se concibe, actualmente, como un proceso que incorpora:

  • La recolección y el tratamiento de aguas residuales.
  • La adopción de programas de reducción de la contaminación por desechos sólidos.
  • La protección de los ecosistemas pluviales y marítimos.

LATINOSAN

Uno de los objetivos específicos tiene que ver directamente con la gestión integrada del saneamiento en el tratamiento de aguas residuales:

“i. Impulsar la gestión integrada del saneamiento, partiendo de la reutilización y recuperación de recursos provenientes del tratamiento de aguas residuales como un cambio de paradigma que transforma el tratamiento y vertido en un aprovechamiento y manejo sostenibles del recurso hídrico.”

Corresponderá a los países desarrollar esfuerzos para abordar, a partir de este elemento, otros componentes que tienen que ver con una perspectiva más amplia e integral del saneamiento, y la articulación con otras entidades distintas a las directamente involucradas en la gestión del agua.

Sin embargo, para efectos de LATINOSAN, que reúne a los principales actores sociales e institucionales vinculadas a la gestión del recurso hídrico, incluido su tratamiento, la gestión integrada del saneamiento debe verse desde:

  • La perspectiva de la economía circular.
  • La reutilización de los distintos componentes que conforman el tratamiento de las aguas residuales.
  • El tratamiento de estas antes de su reincorporación a los cuerpos de agua.

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