La economía circular, entendida como aquella estrategia que pretende reducir tanto la extracción y uso de los recursos naturales y su introducción en los procesos productivos; como la producción de desechos y su reintroducción dentro de los ecosistemas (Willi Hass 2015), constituye el nuevo paradigma para la gestión integrada de los recursos hídricos y dentro de esta, para el abordaje del saneamiento.

Por siglos a nivel global se consideró, que la solución a los problemas de contaminación de los centros poblacionales urbanos por aguas residuales, era la construcción de un adecuado sistema de alcantarillado sanitario, que recolectara las aguas usadas domésticas e industriales y las descargara en forma cruda a los cuerpos de agua superficiales y estos las trasladaran finalmente a los océanos.

De esta forma las ciudades se libraban de las “pestes y plagas” que las asolaban por el inadecuado tratamiento de sus desechos, sin preocuparse por lo que ocurría más allá de estas. Los ecosistemas eran considerados tanto la fuente de materias primas, como los vertideros y sumideros de los desechos de los procesos productivos y de consumo (Mora Portuguez 2004).

En las zonas rurales, históricamente, la producción de desechos ha sido mucho menor que en las áreas urbanas y los cuerpos de agua tenían la capacidad de absorberlos y disolverlos, por cuanto estos difícilmente sobrepasaban su capacidad de carga. Sin embargo la revolución industrial y posteriormente la revolución verde, trajeron consigo el desarrollo de la agricultura extensiva, de los monocultivos industriales y con estos de los agroquímicos y fertilizantes que hoy en día constituyen una de las principales fuentes de contaminación difusa de los ecosistemas terrestres, acuáticos y marinos.

Por último la higiene y la salud en los centros urbanos, así como en las áreas rurales están íntimamente ligados al tratamiento y disposición que se le dé a las aguas residuales y a los desechos orgánicos humanos. La defecación al aire libre, la escasez de agua potable y la ausencia de políticas y programas que aborden las necesidades higiénicas diferenciadas de hombres, mujeres y niñas constituye uno de los grandes desafíos históricos de la humanidad.

En el marco de la economía circular, un adecuado abordaje de todos estos factores permitirá que nuestros países avancen hacia modelos de saneamiento resilientes e integrales, que aborden la problemática desde la captación del agua cruda y su potabilización; su distribución, utilización y consumo; hasta su adecuado tratamiento, disposición final, retorno y absorción por parte del ecosistema.

Latinoamérica tiene el potencial para liderar una revolución en la gestión de sus aguas residuales y la contaminación por desechos sólidos de los cuerpos de agua superficiales, ecosistemas marinos, acuáticos y terrestres, a partir de su reúso en actividades agrícolas e industriales y la promoción de modelos de economía circular que permitan una gestión integrada de los recursos hídricos y del saneamiento en los términos antes descritos.

Por ello interesa que en este Eje estratégico se puedan analizar las buenas prácticas y las lecciones aprendidas, discutir y eventualmente recomendar las experiencias referidas a:

  • Modelos y mecanismos para financiar el tratamiento de las aguas residuales y su disposición final en el área urbana y las pequeñas ciudades.
  • Tarifas y subsidios aplicados.
  • La adopción de estos enfoques circulares, con participación y la coordinación de los interesados públicos y privados.
  • Disposición final de lodos y residuos sólidos. Costos de almacenamiento y transporte, costos de la disposición final.
  • Usos de los residuos sólidos obtenidos en la PTAR. Valorización y costos de los procesos. Las experiencias de reutilización y los factores claves de su éxito.
  • Las tecnologías en sistemas de alcantarillado más accesibles: condominal, diámetro reducido, tecnologías no convencionales y la conectividad de los usuarios.
  • En el área rural interesa conocer experiencias exitosas de sostenibilidad de los servicios de disposición sanitaria de excretas y cambio de hábitos; factores de éxito y sostenibilidad; logro en la adopción de hábitos de higiene en las familias; el enfoque de género para lograr la sostenibilidad del saneamiento.
  • Financiamiento de los servicios sanitarios rurales y mecanismos alternativos para acelerar el cierre de brechas entre ciudad y campo.

Las sesiones de Latinosan relacionadas con estos temas son, principalmente, las correspondientes al Bloque uno del programa, por lo que invitamos a todos y todas las participantes a sumarse a ellas:

1.1: Políticas y programas para el alcance progresivo hacia el acceso sostenible y universal al saneamiento seguro y asequible

1.2: Marcos regulatorios y vínculos institucionales para promover el reuso y la recuperación de recursos

1.3: Mejora de la eficiencia de las empresas de agua potable y saneamiento

1.4: Recuperación de cuerpos de agua/Calidad del agua como catalizador para la planificación de infraestructura hídrica resiliente

1.5: La regulación como mecanismo para lograr servicios eficientes, equitativos y asequibles (agua y saneamiento)

1.6: Gestión integrada de recursos hídricos: del saneamiento convencional hacia el manejo integrado del ambiente

1.7: Normas y políticas de vertido y su incidencia en los ODS

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